Los cascos

Los cascos del caballo son una parte fundamental de su cuidado y de su salud.   ¡Los caballos son animales que pueden llegar a pesar mucho y que sostienen ese peso en cuatro extremidades fundamentales para el apoyo, la tracción, el impulso y la estabilidad!

La superficie del casco es insensible.  El peso del caballo no recae sólo sobre la superficie de la suela si no que es sostenido por la pared de los cascos.

Además de esto, los cascos están en contacto constante con el suelo y pueden sufrir problemas de infección o se les pueden clavar clavos o cosas produciendo dolor y heridas que pueden llegar a considerarse graves.

Por eso, todos los días debemos revisar y limpiar los cascos de nuestro caballo. Antes de salir a trabajar y después de ello.  Los cascos se limpian uno a uno cogiendo la extremidad de nuestro caballo en la forma correcta y siempre de los talones hacia fuera con el gancho y el cepillo limpia cascos.  Es importante revisar su estado y que no tengan nada clavado igualmente.  Se debe también revisar la herradura para ver que está en buen estado.  El mal olor es síntoma de que puede haber alguna fisura con infección.  Por eso es importante hacerlo bien, con calma y revisar lo más que podamos cada uno de los cascos.

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Una vez terminado de trabajar hay que volver a limpiarle los cascos, si es posible darle un poco de agua de cascos y extremidades y una vez secos se le puede poner grasa o pomada para cascos de forma que no se les formen GRIETAS en los cascos.  Hay caballos que tienen los cascos blandos y es importante conocerlo para poder cuidarlos debidamente.   También existe el alquitrán (para no tener infecciones) y el aceite para lubricar y humectar los cascos.

Cuidados del casco:

  1. Inspección y limpieza diarias: tenemos que limpiarlos como antes hemos mencionado, revisar si tienen alguna herida y si la tienen desinfectar con yodo
  2. Engrasado y lubricado periódico: puede ser con alquitrán de noruega, aceite de Laurel, Glicerina o productos especializados
  3. Recorte del casco: Cuando el caballo no desgasta sus cascos de manera natural (desgaste de terreno) hay que recortarlos porque crecen entre 0,5 y 1cm al mes.  Por lo que hay que recortar por lo menos cada 6 u 8 semanas.
  4. Herrado normal: Cuando herramos al caballo por el no desgaste del casco
  5. Herrado protector: cuando queremos proteger las extremidades y/o corregir errores de aplomo

¡Así que no olvidemos limpiarlos todos los días una o dos veces! ¡Pero sobre todo hacerlo con cariño!

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